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La Santidad – La Característica Gobernante de Dios

Por David Saxton
“Detroit Baptist Theological Seminary”
Allen Park, Michigan EEUU

¿Cuánto debemos acentuar la doctrina de la santidad de Dios? ¿Hay razones fuertes bíblicas para este énfasis en el fundamentalismo? Este artículo trata de la necesidad de que el fundamentalista separado guarde un énfasis fuerte en la santidad de Dios. La enseñanza de que la santidad de Dios gobierna su carácter es el fundamento de todo lo que hacemos y todo lo que no hacemos, personalmente y en la iglesia. Vidas buenas proceden de la doctrina buena.

¿ES POSIBLE QUE DIOS SEA CONTROLADO POR ALGO?

¿Hay algo que puede controlar al Dios todopoderoso del universo? El teólogo Karl Barth dijo, “No.” Dijo que Dios es tan libre que puede cambiarse hasta Satanás o cambiar a alguien desde un estado de elección hasta un estado de reprobación. Es cierto que Dios tiene una libertad diferente a Su creación. Es decir, nada afuera de la persona de Dios controla lo que El hace. Ningún hecho de hombre, ni de Satanás, ni de circunstancias ha controlado ni controlará a Dios.

La libertad de Dios significa que El no es controlado por nada afuera de Su propia persona y voluntad. En este sentido, Dios es controlado por algo, El Mismo. La respuesta a Karl Barth es que Dios no puede cambiarse hasta Satanás ni cambiar el estado de nadie desde elección hasta reprobación. Dios ha escogido actuar según Su propio carácter y lo que El ha determinado. Positivamente, podemos decir que Dios es controlado por Sus atributos, y que cuando Dios es controlado por Sus atributos, es controlado por El Mismo. Mi profesor de teología sistemática, el Dr. Rolland D. McCune, enseñaba muchas veces, “Dios es lo que Sus atributos son.”

¿ES DIOS CONTROLADO POR SU SANTIDAD?

Dios es la suma de Sus atributos, pero uno de Sus atributos es tan inherente a Su naturaleza verdadera que por lo tanto controla todo. Sí, la santidad de Dios controla la persona de Dios. La santidad de Dios significa que El es aparte de todo lo que ha sido creado, asi como todo lo que es sucio, inmundo e inmoral. Esto tal vez suene extraño, pero vamos a considerar lo que esta afirmación significa y lo que no significa.

No quiero decir que Dios es más santo que es bueno. Dios es completamente bueno y completamente santo. Ni quiero decir que la santidad de Dios es más importante que el resto de Sus atributos. Recuerda que “Dios es lo que Sus atributos son.” Cuando decimos que Su santidad es el atributo controlante de Dios, significa que la santidad de Dios modifica todo más acerca de Dios. El teólogo R. L. Dabney escribió que “Sus atributos morales son modificados por el consumado atributo moral, la santidad, la gloria en suma del carácter divino.” El punto es que los atributos de Dios deben tener un estandarte de modo que Dios sea Dios. Por ejemplo, la santidad hace que la honradez sea un estandarte necesario, que es llamada la justicia de Dios. La santidad hace que la equidad sea una necesidad en el ejercicio de la honradez de Dios, lo que es llamada Su justicia. Es la santidad de Dios que controla Su honradez y justicia, así como el resto de Sus atributos.

MIRA LAS ESCRITURAS

Isaías 6:3 dice que en el trono del Dios Altísimo, los serafines dicen, “Santo, santo, santo, Jehováh de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.” Esta descripción del carácter de Dios, repetida tres veces, es repetida otra vez por los seres vivientes de Apocalypsis 4:8. Esta es una descripción significante del Dios trino, mostrando que al nivel más básico, la santidad define la Deidad.

No se adoran a Dios como infinito, infinito, infinito; ni como misericordioso, misericordioso, misericordioso; ni aun amoroso, amoroso, amoroso. El es definido como una Persona tres veces santa.

Isaías 57:15 dice, “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita le eternidad, y cuyo nombre es el Santo.” Aquí el nombre de Dios es descrito como Santo. Decir que el nombre de Dios es santo en el concepto bíblico comunica más que decir, “El nombre de mi perro es Sparky.” En el concepto bíblico, un nombre comunica el carácter y la naturaleza verdadera de alguien. Decir que el nombre de Dios es Santo es decir que la santidad es la esencia de su existencia y carácter. Jesús oró en el huerto de Getsemaní en Juan 17:11, “Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.” Cuando dirigió Su oración a Dios el Padre, Jesús Le describió como santo. Parece que esto indica un elemento básico de la naturaleza de Dios, que en primer lugar Dios es santo. Pero aun con estos versículos, alguien puede poner objeción que el mismo argumento puede ser hecho para otros atributos de Dios. Sin embargo, la santidad es el único atributo de Dios que puede describir todos los hechos de Dios. No podemos decir que todos los hechos de Dios son amorosos, pero todos Sus hechos son santos.

¿QUE DIREMOS DEL AMOR DE DIOS?

Hay teólogos que enseñan que el amor de Dios, no su santidad, es Su atributo gobernante. No estoy diciendo que Dios es más santo que amoroso, sino que Su santidad controla como ejerce Su amor. Si Dios es controlado últimamente por Su amor, no por Su santidad, debemos creer que todos los hechos de Dios provienen de Su amor. El amor de Dios es definido teologicamente como los movimientos de Dios para dar de El Mismo y de Sus dádivas a Sus criaturas. Si Dios es controlado por Su amor, todo que El hace debe ser un acto de dar a Sus criaturas. Pero en el infierno, Dios destruye el hombre (la imagen de El mismo) para toda la eternidad, en una manera justa. El deber justo de enviar a aquel hombre al infierno justamente, por sus pecados, procede del estandarte perfecto creado por la santidad de Dios, no su amor. Juan 3:16 dice, “Porque de tal manera amó Dios al mundo . . .” “De tal manera” significa que Dios amó al mundo en una manera cierta. Juan 3:16 dice que porque El amó al mundo, envió a Su Hijo para morir. Dios amó a los pecadores, pero un pecador nunca puede estar en Su presencia santa, a menos que una satisfacción perfecta sea hecha por sus pecados. Esta satisfacción fue hallada en Cristo. La santidad hizo la base ética para la obra expiatoria de Cristo. Si no hubiera existido la posibilidad de rebelarse contra el estandarte santo, no hubiera habido culpabilidad ni la necesidad para la expiación de Cristo. Rolland McCune dice, “La santidad hizo necesaria una expiación; el amor ofreció una expiación voluntaria. La santidad la demandó; el amor la soportó.

DIOS ES AMOR, PERO ESTO NO SIGNIFICA QUE NO HAY INFIERNO

Algunos que creen que el amor es el atributo gobernante de Dios han procedido a la denegación de doctrinas claras de las Escrituras, a causa de esta creencia. Tal vez has leído acerca de “la vista abierta de Dios,” enseñado por Clark Pinnock. Esta herejía, basada en la tesis que el amor de Dios es primario, echa dudas sobre muchos de los atributos ortodoxos de Dios. Este punto de vista enseña que un Dios amoroso no puede permitir que nadie sufra en el infierno conscientemente y eternamente. Piensa que Dios, en la anchura de Su misericordia, finalmente debe salvar a todos, o aniquilar a los incrédulos en un momento. La teología mala procede a la denegación de la Biblia. El amor de Dios proveyó un camino de escape del infierno, por medio de enviar a Su Hijo El Señor Jesucristo para pagar la penalidad de los pecados de la humanidad. La Biblia nunca enseña que el amor de Dios puede tolerar ni pasar por alto nuestro pecado.

DIOS ES SANTO Y JUSTO EN LA JUSTIFICACION

“ . . . Cristo Jesus, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.” Romanos 3:24c-26. Este versículo en Romanos indica que es necesario mantener un estandarte mientras que Dios justificó a un pecador. En otras palabras, Dios El Mismo es justo en Su plan de justificar a los pecadores basado en la propiciación de la ira de Dios por Cristo.

Es la santidad de Dios que hizo que este estandarte de justicia deba de ser cumplido de modo que los pecadores pueden entrar en el cielo. Sin justificar al pecador completamente, Dios no pudo permitir que tal pecador entre en el cielo sin negar Su atributo de la santidad. La justificación al pecador al momento de la salvación es posible solamente a causa de la propiciación de la ira de Dios proveído por Cristo. Cuando el pecador es salvo, recibe el mérito de la obra de Cristo. En un sentido teológico, Dios opera según Su propia necesidad personal para mantener Su santidad en todo lo que El es y en todo lo que El hace, aun en la salvación de hombre.

EL AMOR DE DIOS ES GOBERNADO POR SU SANTIDAD

El amor de Dios debe ser gobernado por Su santidad. Un ejemplo de esto es el amor de un esposo para su esposa. El amor del esposo no debe ser ejercido en cualquier manera, sino debe ser gobernado por la santidad. Sería malo que el esposo permitiera que su esposa robara vestidos porque ella se siente bien de poseer muchos vestidos nuevos. El amor del esposo para la esposa y su deseo de hacerla feliz debe ser controlado por lo que es justo.

El amor de Dios es ejercido en la misma manera. Es ordenado por Su santidad. A pesar de Su amor para los pecadores, nunca salvará a nadie a menos que se arrepienta y confie en la justicia de Cristo para la salvación. La santidad de Dios, desde este punto de vista de la pecaminosidad de hombre, requiere esto. El teólogo A.H. Strong lo describió así en su “Systematic Theology:” “El amor puede ser ejercido por Dios solamente cuando es amor correcto. La santidad es el riel sobre al cual la locomotora de amor debe correr.”

LAS APLICACIONES QUE DEBEMOS HACER

¿Qué diremos acerca de la obra de Dios en la iglesia? ¿Qué debe controlar la iglesia, su funcionamiento y sus ministerios? Primero, debe ser controlada por la característica gobernante de Dios, la santidad. Por ejemplo, en el asunto de la música, significa que no debemos preguntar primero si podemos atraer a la gente por medio de usar los estilos mundanos de la música cristiana contemporánea. Por supuesto, la música del mundo atraerá al mundo, pero la santidad controla el tipo de música que usamos en el evangelismo, aunque resulta en una audiencia más pequeña. El fundamentalismo no acentua la predicación acerca de la santidad de Dios porque no tenemos algo mejor para predicar. Sino que es porque el corazón de la separación fundamental es que la santidad controla todo lo que hacemos en nuestras vidas personales y en la iglesia. El acento en la santidad es basado en la naturaleza de Dios.

¿POR QUE NO NOS REUNIMOS, EN EL ESPIRITU DE AMOR, CON LAS IGLESIAS APOSTATAS Y DESOBEDIENTES?

El atributo gobernante de Dios debe controlar nuestras asociaciones eclesiásticas. Juntarnos con los creyentes que han negado la separación bíblica, para mantener la unidad, significa que no somos controlados por la santidad ni por el amor bíblico, sino por un amor desobediente. El amor bíblico es amor santo, y la unidad bíblica es unidad santa.

Ningún creyente verdadero jamás acusará a Dios de una falta de amor porque Dios no permitió que un pecador que rechaza a Cristo entrase en el cielo. Esto es porque la esencia santa de la persona de Dios sería deshonrada en este caso. Si Dios permite que lo profano esté ante Su presencia, El dejaría de ser un Dios perfecto y puro. ¿Por qué parece extraño, entonces, que los creyentes en este Dios santo igualmente debe controlar sus hechos, sus asociaciones y sus esfuerzos con el mismo estandarte de la santidad?

¿QUE PASA CUANDO LOS CREYENTES NO SON CONTROLADOS POR LA SANTIDAD?

El curso del movimiento de los Evangélicos Nuevos ha sido arrojar y derribar las restricciones que son basadas en la santidad de Dios. Estas restricciones fueron hechas para mantener una diferencia clara entre los que guardan las verdades de la palabra de Dios y los que las rechazan. Los Evangélicos Nuevos han desobedecido el mandamiento de Dios de ser controlado por Su santidad en estandartes personales y asociaciones eclesiásticas, y con eso han creado una confusión entre lo bueno y lo malo. Han destruido la distinción santa entre iglesias piadosas e iglesias impías, entre la música cristiana y la música mala, y entre lo que es profano (desde Satanás) y lo que es santo (desde Dios). Hoy día hay una necesidad absoluta de mantener nuestras vidas personales, nuestros ministerios, y nuestras iglesias, en una manera controlada por la santidad de Dios. Si esta fundación es removida, la casa entera se desmenuzará.

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